
Un niño de apenas un añito de edad puede aprender a escuchar música. Elige una pieza lenta y baila con él con movimientos pausados; después pon un ritmo más rápido y galopa con él. El ritmo combinado con las letras contribuirá en gran medida a que el niño desarrolle destrezas de lenguaje. Los cassettes infantiles resultan útiles en la casa o en el coche para estimular la memoria. Un buen libro de ritmos infantiles con muchas imágenes agradará enormemente al niño, y los padres también disfrutarán representando o cantando otras canciones populares de su infancia.
1 comentario:
mmm se la banca le falta pero se la banca...
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